Cómo ordenar el stock de tu comercio (sin volverte loco)
Si alguna vez te quedaste sin un producto que se vendía bien, o compraste de más algo que quedó juntando polvo, no es mala suerte: es falta de un sistema de stock. La buena noticia es que ordenarlo es más fácil de lo que parece. Te dejamos un método en cuatro pasos.
1. Hacé un conteo inicial honesto
Antes de automatizar nada, necesitás saber qué tenés hoy. Tomate una mañana tranquila, recorré las góndolas y el depósito, y cargá cada producto con su cantidad real. Este número es tu punto de partida: si arranca mal, todo lo demás queda mal.
2. Definí un stock mínimo por producto
El stock mínimo es la cantidad que, cuando la tocás, te avisa que es hora de reponer. Para calcularlo, mirá cuánto vendés de ese producto por semana y cuánto tarda tu proveedor en traerte más.
- Producto de alta rotación + proveedor lento = stock mínimo alto.
- Producto de baja rotación + proveedor rápido = stock mínimo bajo.
- Revisá los mínimos cada par de meses: las ventas cambian.
3. Registrá las ventas en el momento
El stock solo sirve si está actualizado. Si anotás las ventas en un cuaderno y las pasás al sistema una vez por semana, siempre vas a estar trabajando con datos viejos. Lo ideal es que cada venta descuente el stock automáticamente, en el momento.
4. Dejá que el sistema te avise
Una vez que tenés conteo inicial, stock mínimo y ventas al día, el último paso es no tener que estar revisando a mano. Con ControlFácil, cuando un producto llega a su mínimo te salta una alerta para reponer, así no te enterás cuando ya es tarde.
Ordenar el stock no es un proyecto de meses: es empezar por el conteo y dejar que la rutina haga el resto. Tu yo del mes que viene te lo va a agradecer.